La Apicultura y su nueva era: La Apicultura Urbana

La apicultura es uno de los oficios más antiguos del mundo, data de aproximadamente 7000 a 8000 años de antiguedad. Se han encontrado varios vestigios en diferentes culturas, siendo las mujeres las primeras recolectoras de miel de la historia.

La miel de abejas y la cera, fueron siempre los principales elementos que llamaron la atención de los seres humanos, las abejas eran las únicas capaces de producir un endulzante natural que valia la pena el riesgo de picaduras. 

Conforme pasaron los años, los intentos por no salir tan lastimados y el aprovechamiento (en algunos casos respetuoso y otros casos no) se convirtieron en la transformación de la manera de recolectar y trabajar con las abejas; para fines del siglo XIX y a comienzos del siglo XX, entra en apogeo un nuevo descubrimiento llamado colmena Langstroth, que es una caja de madera compuesta por marcos móviles los cuales se pueden sacar y mover con fácilidad para realizar los manejos necesarios, cosechar miel, mirar a la cría, agrandar o achicar la colmena.


La utilización de este tipo de colmena hizo posible la apicultura en cualquier lugar, siempre ha sido común mirar cajones de Apis mellifera y muchos insectos en los campos, en zonas de mucha floración y abundante naturaleza, sin embargo, conforme han pasado los años y muy puntualmente desde la revolución industrial y el crecimiento del modelo extractivista asociado a una agricultura intesiva, estos hermosos escenarios han ido desapareciendo y cambiando; convirtiendose en campos llenos de monocultivos y agrotóxicos, sequía por acaparamiento o por el cambio climatico, reduciendo así la floración y calidad de vida de los polinizadores y personas que habitan estos territorios, poniendo en riesgo ecosistemas enteros.


La muerte de polinizadores nativos, es lo que llevó en su época a la apicultura (industrial) a instalarse como una solución para evitar que colapsen algunos ecosistemas, sin embargo, la mala manipulación de los seres humanos con la Apis Mellifera también ha provocado la debilitación de esta especie.

Las abejas, han sido manipuladas geneticamente buscando "una mansedad" para evitar que sean agresivas; pero en realidad estan debilitadas, son abejas que han perdido sus instintos de enjambrazón, de defensa de su colmena ante invasores, la capacidad de resistir enfermedades, han sido alimentadas con sustitutos animales y vegetales que no son parte de su dieta natural, medicadas con químicos nocivos, todo esto producido por la avaricia e ignorancia humana.

Pero no todo es malo, aún quedan esperanzas de regenerar y cuidar la vida. Por todas las problemáticas que mencioné arriba, hace algunos años se han adoptado nuevas formas de hacer apicultura, utilizando técnicas y procesos más respetuosos con las abejas y los ecosistemas que habítan. La apicultura natural y la apicultura biodinámica son alternativas que muchos apicultores a nivel mundial estan optando ya que se centran en la regeneración y conservación no solo de la Apis si no también de los ecosistemas y otros polinizadores que co habitan en ellos; reforestación, recuperación de suelos, agroecología, agua limpia, son algunos de los conceptos que son pilares de estos sistemas de trabajo.


Sumado a esto, las ciudades se han convertido en las nuevas protagonistas y refugios para las abejas y polinizadores nativos. Nueva York, Londres, París, Santiago de Chile están viendo crecer las nuevas generaciones de apicultores y abejas urbanas. Azoteas, huertos urbanos, parques y terrazas son los lugares que se usan para la instalación controlada de apiarios.

Esta nueva tendencia, es beneficiosa para todos, a pesar de la polución que existe, las abejas encuentran más y mejor calidad de alimentos que en el campo. Esto se debe a que la flora que presente en plazas, jardines y huertos urbanos generalmente están libres de agrotóxicos, sumado a una mayor disposición de fuentes de agua limpia. ¡Una verdadera maravilla!

Los beneficios sociales y ecológicos son igual de importantes; ya que se le está devolviendo a la ciudad la reinvindicación política de producir alimentos, las abejas de la miel tienen gran capacidad de polinización de espacios, actuan como bio indicadores, pueden recuperar su genetica con la aplicación de manejos respetuosos y naturales, se crean fuentes de empleo para mujeres y hombres que cuidan abejas, se tejen redes de apicultores y co productores locales.

Los beneficios holisticos, terapeuticos y de salud también son parte de esta práctica, los seres urbanos sufrimos de un "transtorno de deficit de naturaleza" (Urban Bees, Alison Bejamin), tener este oficio en la ciudad nos permite reconectar con las estaciones del año, la flora que nos rodea y conocer de cerca a estas pequeñas gigantes que resguardan la vida del mundo entero . También el consumo de Miel Cruda producida localmente sin aditivos químicos y orgánica puede ayudarnos a mejorar nuestra salud y quitar alergias.

Y bueno! ustedes se estarán preguntando: "Hasta ahora, todo bien, pero ¿ Es seguro que haya abejas dando vueltas en las ciudades?"
Existe el riesgo de picaduras, sin embargo una abeja no ataca a un ser humano si no se siente amenazada, ellas sólo salen a buscar alimento y regresan a casa; también podrían haber enjambres, es decir, la mitad de una familia de abejas volando en grupo y posándose en cualquier lugar a descansar mientras encuentran un nuevo nido o anidando en cualquier lugar como una chimenea abandonada.

Es por esta última razón que las abejas deben ser instaladas en lugares con un estudio previo y por personas que se preocupen por su cuidado permanentemente. Las abejas no son mascotas, son seres que tienen sus procesos y maneras de subsistir que pueden beneficiar o causar problemas por malos manejos.


Gracias, gracias, gracias querido lector, por interesarte y leer este blog

Abrazos y zumbidos


Erika Valenzuela

Fundadora de EK Apicultora Urbana
Erika te acompaña en la experiencia apicultores por un día , disponible en Dobakaru ( categoría Libros/ talleres) pincha aquí https://www.dobakaru.cl/apicul...